
Pregunta: ¿Si las tres prostitutas de más fama hoy en día en Río de Janeiro no tuvieran rabo entre las piernas, Nike también estaría estudiando romper el contrato vitalicio del futbolista brasileño Ronaldo? Si la respuesta es “no, por Dios, al fabricante lo que le preocupa es el tema de follar pagando y con poca discreción”; ¿por qué Nike no rompe el contrato de Ronaldinho, si media Barcelona está enterada de primera mano de su afición a las profesionales más cotizadas de la cama? Y la última: ¿A Nike le importa que pensará la gente cuando una de sus ‘asalariados’ intima con travestis, y le trae sin cuidado ir jodiendo a menores asiáticos para confeccionar sus zapatillas de 100 euros? Just do it. Sólo hazlo, pensó Ronaldo.


