dimarts 31 de març de 2009

Orgasme número 21


Llega la primavera, escupe tres días de olvidado sol y agradables temperaturas y, con la gente ilusionada y la ropa de abrigo aparcada, se echa para atrás, recuperando sin previo aviso el cielo gris y esa lluvia imperceptible y tan molesta. Sirimiri lo llamamos aquí. ¡Maldita estación poco fiable! El libro en el banco del parque y el relajante masaje solar, para otro día. Hoy toca reclusión casera, con ruidos de aspiradora y lavadora centenaria de fondo. Y la colombiana de mil y un trabajos distintos y sonrisa crónica cantando una canción de amor de ritmo dudoso y rimas lamentables. Me siento, en silencio, escucho, cruzo el océano y allí me quedo, en una pequeña habitación de la caótica Bogotá, con ella, los dos debajo sus sabanas, pegados, ajenos al resto… el tiempo dejó de importar. Coge la plancha y sigue cantando, con más acento que antes. Un par de canciones más y compro el billete de avión.

dimarts 24 de març de 2009

Infant


Carrers sense enquitranar, pell morena dins la piscina municipal, bicicletes desgastades de tant pedalar, tardes eternes. Dits colpejant la xapa d’alguna ampolla buida, imitant un d’aquells cotxes que només de tant en tant creuaven el poble. La mirada fixa al sot on havia d’anar a parar la boleta de cristall, la mare cridant que el sopar ja és a taula. Amics de calça curta i genolls pelats, amigues de pits incipients i petons robats, somnis sense límits ni finals. Àpats al restaurant de tota la vida, amb els peus penjant de la cadira i la paella dels dijous alegrant-nos el dia, i el riu allà al costat. I la barca, que tots junts varem pintar de verd i blanc. Fidels companys d’aula mancats de la vergonya i d’alguna dent, i l’aula que entra sencera al maleter. Ulleres passatgeres, cap gros, jersei blanc de coll alt i pinta de petit intel·lectual. Tombat sobre la gespa humida, encisat per la nova veïna, aplicat en la tasca diària d’obrir i omplir de paraules els llibres. Galetes amb plàtan i sucre, taurons al congelador del bar del costat i les gustoses cireres de l’arbre de casa. Els primers cassets, les bosses de pipes a quinze pessetes i un eriçó gegant de color rossa omplint la pantalla gens plana. Dos pedres, una porteria. Juliol i agost, un món. Rememorar la infantesa, un plaer.

dilluns 16 de març de 2009

Orgasme número 20

¿Algún psicólogo, astrólogo, filósofo, vidente o experto en analizar chorradas en la red, por favor? Mire usted, es que últimamente no ando muy fino. Nada anormal. Gasto épocas de escasa euforia, como todos. Pero es que ayer, andando por mi piso de cincuenta metros cuadrados, me di de cabeza contra una de las paredes. No, no, el muro en cuestión no es fruto de ninguna reforma reciente; lleva en el mismo sitio desde que yo llegué a la ciudad, hará ya más de tres años. Aquí está el problema. La conmoción cerebral y la perdida de sangre no me preocupan en exceso, pero me aterra el tema de la autoagresión inconsciente. ¿Como un individuo sobrio, a plena luz del día, puede dejarse la cabeza en algo tan obvio y cotidiano? Si, si, era una pared… lo de ayer.

diumenge 15 de març de 2009

Ella y yo

Yo escribo aquí, ella allí. Ella empezó a escribir allí por mí, yo escribo en castellano aquí por ella. Yo vivo aquí, ella allí. De por medio, un océano, un largo silencio más y, la intención era dejarlo claro en las tres primeras frases, demasiado pronombre personal. ¿De por medio? La certeza de querer aquí, muy cerca, lo de allí.

dimecres 11 de març de 2009

Orgasme número 19


La frase es de uno de los tipos que actuaba como profesor universitario en mi época en la facultad de comunicación. Ácido como pocos, la repetía a menudo: el que no sirve, a deportes. Cuanta razón. Titulares de uno de los periódicos deportivos más leídos en España correspondientes a la ida y la vuelta de la eliminatoria Real Madrid-Liverpool. Veintiséis de febrero: Chorreo y canguelo. Once de marzo: ¡Eurochorreo y megacanguelo! Cuanta neurona reunida en un par de portadas. Y sí, lo escriben tipos adultos, con familia y todo eso.

dimarts 10 de març de 2009

Es Tarzán

Desconocedora de mi ateismo confeso me preguntó, antes de que saliera corriendo con medio café aún en la garganta: ¿Y tu, que imagen tienes de Jesucristo? Constatado que ya no soy el que era para escoger compañeras de cita, recurrí a la alta literatura para responder a la devota (eso sí) de pechos inmensos. Me agarré, concretamente, al libro sobre frases de niños que ha publicado ese enano feo que hace un programa con un par de hormigas que hablan.

Cuando Miquel (3 años) entró por primera vez en una iglesia, al ver la imagen de Cristo crucificado, dijo: ¡Mirad! ¡Es Tarzán!

Pues eso.

dimecres 4 de març de 2009

Orgasme número 18

Me gusta llegar a estas altas horas sin bostezos ni abrazos interesados al cojín. Me gusta poder tumbarme en la cama sabiendo que no voy a leer seis veces seguidas la segunda de las páginas. Hoy me ganó el sueño, de goleada, pero me gusta que sea así (voy a preocuparme porque empieza a gustarme todo). Hoy no llego a la hora de cenicienta porque cenicienta no existe y porque ando arrastrándome desde la cena. Esta noche el olor de la habitación hará de somnífero rápido porque el día fue trepidante. Sí, de nuevo el trabajo. No, sin quejas, lo prometo. Hoy es uno de esos días que voy a recordar, y no porque tenga la conversación gravada en ese aparato moderno. Cerraré los ojos en unos minutos con los niveles de sexismo mucho más altos que cuando los abrí hace unas horas. Sí, discrimino a los políticos, en masculino. Póngame una política que lo sienta, que lo viva, que lo cuente y que lo cuente bien, como ella, por favor. Para más datos, léase ese periódico que no se lee nadie porque hoy en día no se lleva ni leer periódicos ni leer en idiomas que no hablen cientos de millones de personas más. Y me dormí.